Aprecia tu cuerpo así como a tus amigos, porque hay que aceptarnos tal y cual nacimos. La vida no es fácil si no te querés: te odias, lloras y nunca entendés. Aceptar nuestro cuerpo sin igualdad, aceptar lo que es nuestro y lo que nunca será. Si tú solo te aceptas luego verás que tu vida es distinta, feliz y eficaz. Y sin importar lo que piensen los demás, pues tu vida es única y solo vos la controlás. Controlás todo lo que hacés, y si algo no querés nadie te obligará porque no hay que dejarse dominar por alguien difícil de rechazar. Sólo sigue tu camino y organiza tu destino, las personas que te siguen siempre lo harán y las que no lo hacen no importarán. Y si caes no dudes en levantarte, es solo un tropiezo que no puede desalentarte. Vos controlás tu futuro, eso yo te lo aseguro.