Hoy sentí que nuevas puertas se abrieron. Que mi corazón está listo para vivir una nueva etapa, una nueva aventura. Que todo va a cambiar y mañana todo será mejor. Que algo bueno está por venir, eso dice mi intuición. Sólo debo seguir mi instinto y dejarme llevar, guiarme por mi alma y nunca bajar los brazos. Ser fuerte y ser capitana de todo tipo de mareas, sin hundirme nunca. Tener coraje, ser valiente y poder enfrentar cualquier tipo de situación. Decir lo que siento y pensar lo que digo, sin arrepentimientos ni mentiras. Si digo quiero, puedo. Si hablo en futuro es porque tengo buenas expectativas. Mi vida es una sola y debo vivirla al máximo. Debo disfrutarla y saber que todo se puede, nada es imposible: si alguien desea algo, con o sin esfuerzo llegará. Nuevos amigos se van a cruzar y viejos amigos siempre estarán. Es un nuevo camino, una nueva esperanza, un buen sentimiento que comenzará y será la mejor etapa de mi vida.
Peace is the way of love
Nunca perdí el impulso de seguir. De entender dónde si y dónde no. Nunca dejé de interpretar señales, de escucharme a mi, aunque a veces todo sea ensordecedor. Siempre me tuve, ahí, firme y guiándome, aún en esos momentos que me costaba salir de la cama, que me costaba poderme mantener en pie. Ahí estuve, abrazándome, aunque la niebla no me dejara ver. Nunca me perdí, jamás, siempre me tuve, aunque ese "tenerme" haya sido de manera celestial, espiritual, etérea. Siempre pude hablar conmigo, a través de una pluma, a través de un papel. Nunca dejé mis cuadernos, ni mis libros, ni el ejercicio de mi mente. Eso siempre me impulsó a seguir. Eso, se puede decir, mi esencia, me acompaña hace un gran tiempo. Y es mi impulso, mi mente es mi impulso, aquella que siempre sabe dónde dirigirse aunque se encuentre por momentos en un vaivén de posibilidades. A ella escuché, a veces más y a veces menos, supe cuándo escucharla y cuándo tenía la posibilidad de ignorarla. Decidí ver y decidí c...