La triste historia de tu cuerpo sobre el mío
Todavía me acuerdo de ese verano. Mi soledad y tu soledad se acostaban juntas jugaban a pegar trozos, maderas del galeón hundido. Nos besábamos con verdadero dolor con la piel en el presente y la cabeza en el pasado recordando fechas, olvidando promesas Nos queríamos morir, tan bonitos y tan tristes como un juguete nuevo en una fábrica abandonada. Yo tenía 15 y tú 17. No, no eran nuestros años sino nuestros fracasos, esos episodios que te definen mejor que cualquier costumbre familiar. "¡Venga, despierta!" me decías y yo te miraba en espiral porque te amaba pero quería salir corriendo. Así pasó el tiempo, como un tren de sólo dos pasajeros camino hacia la desilusión. Luego nos dimos cuenta de todo, de que ese verano en realidad fuiste mío -Marwan