Que me mires, no significa que sientas algo por mí. Que me hables, no significa que haya algún tipo de interés. Que me sonrías no significa que ocupo un lugar en tu corazón. Difícil de entender son las cosas hoy en día. Te miro, y no sé que pensarás de mí, que pasará por tu cabeza cada vez que te hablo, cada vez que te miro, cada vez que te sonrío. Que dirás, es lo que me interesa saber. Serás verdaderamente para mi? O me estaré ilusionando yo sola?. Nunca lo sabré, leer pensamientos definitivamente no es lo mio. Y así seguiré, con la duda de tu amor, suplicando una caricia, un beso un abrazo... tuyo.
Peace is the way of love
Nunca perdí el impulso de seguir. De entender dónde si y dónde no. Nunca dejé de interpretar señales, de escucharme a mi, aunque a veces todo sea ensordecedor. Siempre me tuve, ahí, firme y guiándome, aún en esos momentos que me costaba salir de la cama, que me costaba poderme mantener en pie. Ahí estuve, abrazándome, aunque la niebla no me dejara ver. Nunca me perdí, jamás, siempre me tuve, aunque ese "tenerme" haya sido de manera celestial, espiritual, etérea. Siempre pude hablar conmigo, a través de una pluma, a través de un papel. Nunca dejé mis cuadernos, ni mis libros, ni el ejercicio de mi mente. Eso siempre me impulsó a seguir. Eso, se puede decir, mi esencia, me acompaña hace un gran tiempo. Y es mi impulso, mi mente es mi impulso, aquella que siempre sabe dónde dirigirse aunque se encuentre por momentos en un vaivén de posibilidades. A ella escuché, a veces más y a veces menos, supe cuándo escucharla y cuándo tenía la posibilidad de ignorarla. Decidí ver y decidí c...
