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Me está costando tanto escribir, en esta fría noche, abril número 28 de dos mil catorce, en la que son más desconciertos que certezas, más confusiones que puertas abiertas. Es que mi mente está ya nublada, ya nada quiere entender ni seguir razonando.  Pasa que, eso que esta allí, en el inconsciente... se asoma cada tanto en mi conciencia y me está liquidando la sien. Ya no puedo recitar las palabras, no puedo recordar ni imaginar lo ocurrido porque mi mente comienza poco a poco a dejar de funcionar. Quedo en estado de shock, ahora no quiero hablar, ni escuchar, ni sentir. Quizás solo ver... La realidad con mis propios ojos.  Mirar, fijamente... el horizonte, el infinito: siempre tan lleno de sorpresas. Al final, todo queda limpio sobre una verdad. Ya no quiero cegarme a nada, y aquí llegamos con mi gran preocupación: el amor. Creo que el amor te ciega, te deja estancada en el medio del desierto sin saber qué dirección tomar, todo lo que ves es a la otra persona y desparramá...
Me hundí en tus ojos. Fui cayendo en torno a tus mejillas, besé tus labios y allí me quedé. Débil, temblando, casi inconsciente. Me dejé sentir, me dejé ir... me perdí en cada sonrisa, en cada beso. Rocé tu cuerpo y sentí cómo mis sentimientos palpitaban cada vez más y más. Juro echarme cualquier noche a dormir, y añorar tu cuerpo detrás del mío, abrazándome, diciéndome cosas al oído. Me demostraste qué es sentir paz y por qué, me hiciste creer en lo que nunca había creído: un universo paralelo para dos. Increíblemente me condujiste a través de un mundo de aprendizajes, a tu lado supe entender qué es en verdad valorable, tu sonrisa me supo guiar cuando mi camino era oscuro, cuando mis esperanzas eran escasas y mis sueños ya habían expirado. No podría imaginarme apartada, no podría concebir el hecho de despedirte en la estación y dejarte a recuerdo, como si todo esto podría finalizar, como si todo sólo podría llegar a ser parte de la memoria. Imposible, marcaste un espacio en mi vida...
Hoy, pequeña no todo es color gris Son tus viejos recuerdos quienes no dejan ser feliz Tú sabes bien bien me has dicho que un día feo siempre se vuelve lindo Porque todo lo malo puede luego ser bueno porque todo lo bueno puede hacerte mejor  Por algo sabés sonreír por algo todavía tenes amor sabés que es difícil pero vamos ya, quita el dolor Todo puede brillar sólo depende de ti mi pequeña niña aprende a ser feliz Todo puede brillar sólo depende de ti mi pequeño sol ya eres feliz
Es difícil creer que todo terminó, algo que intentamos construir y vos destruíste, algo que yo tanto quise y vos no tanto, algo que valoré y vos no supiste hacerlo. Siempre yo, siempre quedo parada a mitad de camino sin saber dónde doblar, sin saber qué nuevo camino tomar para ser feliz. Si volver para atrás, si elegir avanzar, si cambiar de ruta, si poder zarpar. Pequeña ilusa, pequeña. Era tanto el amor que me cegué alrededor, que no quise entender, que no supe por no querer saber.  Sé que te confundiste también sé que querés cambiar pero si no es nada seguro yo nada puedo intentar, porque en este mundo nadie sabe amar, eso la vida me lo supo demostrar. Porque los cambios no son mágicos, y mientras debo sufrir, si hay algo que hoy elijo es no transigir.  Es una pena haber compartido momentos tan increíbles, dudo poderlos recuperar. Es una pena que me hayas desperdiciado, porque yo no era pasajera, yo podía permanecer. Es una pena que te hayas tentado, que de lado me hayas...
Te quería. De verdad lo hacía, cada mañana, cada momento, cada sol. Te lloré miles de ríos, supe entenderte miles de veces. Caí en un abismo al perderte, al sentirte ajeno, al añorarte. No pude abrir los ojos, en el momento no quería hacerlo. No lo concebía, de verdad no podía. Tus palabras pasaron como una leve brisa en frente a mis ojos, pude sentir, amar, soñar, creer, confiar, caminar, respetar, avanzar y retroceder. Con vos creía que todo lo podía. Me había entregado, como nunca antes jamás. Me convenciste, quizá fue eso. Creí todas tus palabras y elegí el camino de seguirte, porque quiera o no me hacía feliz. Con vos me sentía en las nubes, podía llegar a no ser violenta, podía omitir todos mis problemas, aunque sea por largos ratos. De verdad no quería que nada malo pasase, porque con vos todo era brillante. Nadie más te podía reemplazar, porque eras un sol para mí. Alumbrabas cada segundo, cada minuto... cada momento. Mi sonrisa crecía más y más y no podía hablar de tristeza si...
Quizás yo sea el problema pensando que para amar necesito a alguien que me acompañe en pasiones, gustos, sentimientos... Alguien con quien pueda pintar un futuro y contemplar un presente. Alguien que sienta amor al ver algo tan hermoso como son las estrellas, algo tan maravilloso como un atardecer, o algo tan pacífico como un amanecer. Pero no lo logro encontrar. Creo que no existe esa persona que ve los momentos como si fueran sacados de una fotografía, que al conocer algo nuevo le busca el lado positivo, que ama el arte y la música que a mi me gusta... no logro encontrarla.
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Es tan extraño asimilarte, saber que tenés todo lo que me hace falta, saber que me completás. Entender que vos tenés todo lo que en este tiempo busqué y no lograba encontrar. Saber que tenés todo lo que necesito porque a tu lado me sé sentir tranquila, con vos pude entender qué es sentir paz. Ves en mi cosas que yo nunca antes había visto, a tu lado aprendí a valorarme más. Entendí que al quererme yo, te puedo querer el triple a vos y eso es increíble. Me hacés sentir como nunca nadie lo hizo, despertas en mi  sentidos que ninguna otra persona despertó. Tenes algo especial que no sé que es, y ese misterio, esa sustancia es lo que me hace desear y enloquecer aún más y más. Te quiero y no podría imaginarme lejos tuyo, gracias a vos puedo sonreír, gracias a tus besos hoy soy feliz.