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No te rindas - Mario Benedetti

No te rindas, aún estás a tiempo De alcanzar y comenzar de nuevo, Aceptar tus sombras, Enterrar tus miedos, Liberar el lastre, Retomar el vuelo. No te rindas que la vida es eso, Continuar el viaje, Perseguir tus sueños, Destrabar el tiempo, Correr los escombros, Y destapar el cielo. No te rindas, por favor no cedas, Aunque el frío queme, Aunque el miedo muerda, Aunque el sol se esconda, Y se calle el viento, Aún hay fuego en tu alma Aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo Porque lo has querido y porque te quiero Porque existe el vino y el amor, es cierto. Porque no hay heridas que no cure el tiempo. Abrir las puertas, Quitar los cerrojos, Abandonar las murallas que te protegieron, Vivir la vida y aceptar el reto, Recuperar la risa, Ensayar un canto, Bajar la guardia y extender las manos Desplegar las alas E intentar de nuevo, Celebrar la vida y retomar los cielos. No te rindas, por favor no cedas, Aunque el frío queme, Aunque el miedo muerda, Aunque e...
Pocas expectativas, pocos proyectos, más felicidad. Sin arrepentimiento, sin desilusiones, más tranquilidad. Aceptando lo que no es, queriendo lo que es, callando lo que no se puede decir, viviendo lo que no se puede sentir. Lejos de encontrar la verdad, viviendo el segundo a segundo, queriendo dar un paso hacia el frente, pero a la vez viviendo el presente. Que no todo será como quieres, que nada será perfecto, pero que vives y hoy sientes, es lo concreto y directo. Acepta, vive, no reniegues, siente. Atrévete, corre, grita y sal de tus casillas. Que hoy sea un buen día, para construir así una buena vida.
Y al fin y al cabo, no hay otra manera de crecer sin dejar fluir tus opiniones. Hacerte escuchar, aceptar que va a haber ideas diferentes y no siempre todos van a concordar con tu pensamiento. Entender que, sin tratar de convencer a los demás, todos respetarían tus posiciones. Comprender que copiar pensamientos o replicar opiniones no tiene sentido alguno. En la vida hay que ser uno mismo, sino no se llegaría a ningún lado. Elegir tu camino también se trata de ser firme, y si no empiezas por saber qué opinas sobre cada situación, te veras perdido. 
Tengo la certeza de que volverás. Tal vez no hoy, ni tampoco mañana, pero te esperaré. Siempre habrá tiempo para ti, para poder tenerte. Porque no te aproveché como debía, no te besé como mejor podía y hoy me arrepiento. Te quiero de vuelta, en realidad, te quiero.  Sé que no es lo mismo ya, que todo se fue con el viento y nos dejó aquí, cerca pero a la vez tan lejos. Es que yo te elegí, te poseí, te enseñé todo lo que pude y terminamos. Sinceramente no sé por qué, ni para qué. Eramos tan complementarios. Eras tan perfecto, tan dulce, tan sensato... Y eso era lo que me mantenía a tu lado.  Te juro, algo así como prometerte, que cuando vuelvas, todo será mejor. Y sé que vas a volver, porque lo nuestro si bien no fue pasajero, ni tampoco eterno, fue para siempre.  No sé si estaré divagando, pero algo me hace sentir de que así será. Y reitero: no hoy, no mañana... Pero en un futuro, cercano, pasará. Por ahora, todo lo mismo. Tú con tu vida y yo con la mía, aunque me cues...
No es fácil aceptar la realidad. Muchas veces la criticamos, la insultamos, deseamos que ésta sea diferente... Pero aún así, no hacemos nada. Decimos que está mal hacer bullying pero nos quedamos intactos. Vemos como miles de personas pasan hambre, y sólo nos lamentamos. Pero no alcanza. En esta vida, quien no se hace valer, quien no expresa sus opiniones y propone mejores proyectos, es un don nadie. Y cuesta aceptar que sea así, hasta muchas veces llega a doler. Por eso no nos podemos quedar callados. Salgamos y gritemos eso que pensamos. Quién sabe lo que puede llegar a pasar. Una opinión, una palabra puede cambiar grandes cosas. Y si no es así, sentirás la satisfacción de haberlo dicho, haberlo expresado. Que no te importe qué puedan llegar a pensar. Porque hoy por hoy, nadie es superior a nadie, nadie tiene más valencia que otra persona. Somos todos por igual, sólo debemos entenderlo. Al sentirnos inferiores lo único que hacemos es bajar nuestro autoestima, cerrarnos y no poder...
Y yo, seguiré anclada en el sinfín recuerdo y extrañándote, esperándote, con esa mísera esperanza de que algún día, vuelvas. Aunque lo veo tan lejos, han pasado tantos años, las memorias se han deteriorado y aún así, hoy te extraño. Busco un por qué, una razón para definir el final, el desenlace, lo entristecedor. Y no logro encontrarla, me siento culpable, fui yo quien te dejó ir. Yo, quien te dejó volar, yo exijo que vuelvas. Mi corazón no aguanta ni un segundo más sin tu risa. Sin tus gestos, sin tu mirada. Yo te enseñé eso que tú tanto has querido, y fui yo también quien me quedé estancada en ese momento. ¿Inolvidable? Lo definiría con una palabra mucho más allá de lo que no puedo olvidar; más que un recuerdo fue un sello. Una marca, un momento clave de mi vida. Y no metaforizo, no exagero, estoy aquí... acá escribiendo, expresando mis sentimientos. ¿Será el insomnio? Será tu risa. Pero no sé por qué, tengo tanta prisa, de salir a buscarte y así encontrarte. Pero ¡ey! ¡Aquí es...
Sueña mientras estés despierto. Todo el mundo puede soñar mientras duerme, pero lo que tú necesitas es soñar todo el tiempo, y gritarle esos sueños al mundo. Cree en ellos