Eso que tanto quise, ahora golpea mis puertas. Esta ahí, frente a mis ojos. Lo puedo tomar o dejar. Tanto tiempo esperé tenerlo y ahora me da igual. Siempre me pasa lo mismo. Quiero lo que creo que es imposible, y cuando es posible lo dejo de querer. Después me quejo porque no consigo lo que quiero, ¿y así cómo?. No sé que hacer ahora, situación difícil de afrontar. Probaré con una vez, y después veré si quiero de verdad o no.
Peace is the way of love
Nunca perdí el impulso de seguir. De entender dónde si y dónde no. Nunca dejé de interpretar señales, de escucharme a mi, aunque a veces todo sea ensordecedor. Siempre me tuve, ahí, firme y guiándome, aún en esos momentos que me costaba salir de la cama, que me costaba poderme mantener en pie. Ahí estuve, abrazándome, aunque la niebla no me dejara ver. Nunca me perdí, jamás, siempre me tuve, aunque ese "tenerme" haya sido de manera celestial, espiritual, etérea. Siempre pude hablar conmigo, a través de una pluma, a través de un papel. Nunca dejé mis cuadernos, ni mis libros, ni el ejercicio de mi mente. Eso siempre me impulsó a seguir. Eso, se puede decir, mi esencia, me acompaña hace un gran tiempo. Y es mi impulso, mi mente es mi impulso, aquella que siempre sabe dónde dirigirse aunque se encuentre por momentos en un vaivén de posibilidades. A ella escuché, a veces más y a veces menos, supe cuándo escucharla y cuándo tenía la posibilidad de ignorarla. Decidí ver y decidí c...
