Ya no me quedan esperanzas, ni tengo fuerzas para levantarme de tantas caídas continuadas. Trato de seguir, pero no puedo: siento que ya todo es distinto y ha cambiado. Todo lo que quiero no lo puedo tener. ¿Soy yo el problema? Me rindo. Dejo todo atrás. Ya no espero nada de nadie, sigo mi camino normalmente y trato de no volver a tropezar con la misma piedra. Porque la espera no es el mejor camino. Está llena de ilusiones, desilusiones, alegrías, tristezas, miedos, certezas... Y ya no quiero caer en eso. Otra vez no.
Ya nada depende de mí. Yo soy la persona que escribo mi propia vida. Voy a hacer lo que yo quiero... Pero si algo es difícil, no voy a pelear. Voy a buscar otro camino para lograr algo mejor...
Ya nada depende de mí. Yo soy la persona que escribo mi propia vida. Voy a hacer lo que yo quiero... Pero si algo es difícil, no voy a pelear. Voy a buscar otro camino para lograr algo mejor...